Uno de los rituales cosméticos más antiguos de la humanidad es la limpieza facial. Los egipcios daban una gran importancia a la limpieza profunda facial, por lo que dedicaban bastante tiempo, conocimientos y recursos a mejorar las técnicas. En realidad, la limpieza de cutis se recomienda para mantener la piel en perfectas condiciones, eliminando impurezas que se pueden acumular de forma natural, debido al medio ambiente. La suciedad sumada con los aceites naturales generadas por la piel, los puntos negros y las manchas cutáneas, le quitan vitalidad a un rostro, además de aparentar un envejecimiento prematuro.

A continuación, enumeramos algunos consejos para la limpieza facial:

  • Desmaquillarse completamente y de forma meticulosa, sin dejar restos de pintura o productos sintéticos
  • Aplicar vapor directamente en la cara para abrir los poros y eliminar eficazmente la suciedad acumulada.
  • Utilizar un jabón con Ph neutro y una crema limpiadora
  • Aplicar una crema exfoliante y cepillos especiales para arrastrar la suciedad más encostrada en los poros de la piel, así como las escamas de piel muerta y la grasa.  
  • Utilizar una mascarilla de acción hidratanteo purificadora para terminar el proceso de regeneración cutánea.
  • Es recomendable no utilizar ningún tipo de maquillaje durante las próximas 12 horas para dejar descansar las capas de piel.